lunes, 3 de mayo de 2010

Cap 6 - La mala noticia


Después de aquella noche, desperté, había mucha luz; hacia frío. Agarré mi bolso con la ropa que me había puesto Joe, un short negro con una camisa de mangas turquesa, hacía una combinación muy linda. Me vestí y dejé el pijama a un lado. Salí a buscar a Joe, no lo vi por ningún lado. ¿Dónde estaría? Seguí buscando, pero no lo encontré… ¿Se habrá ido sin mi? No, ¿estoy loca? ¿Cómo puedo pensar eso? De repente escuché una voz que me llamaba… Era Joe. Fui a donde el estaba y vi que estaba sentado comiendo pescado

- Ya veo que te levantaste, ¿cómo amaneciste? – Preguntó, tenia comida en la boca.

-OH! Si, bien, creo… Prefiero mil veces mi cama, pero fue divertido. ¿Qué hay de comer? Tengo mucha hambre…

- Pescado, ¿te gusta? Preguntó

- Si, pero depende de que tipo de pescado sea –

- Dorado, ¿te parece ese?

- Si adoro ese – Dije entusiasmada

Me senté en un tronco a comer el pescado con Joe, en verdad no soy muy amiga de los peses, pero este estaba delicioso. Cuando terminé de comer Joe me dijo que haríamos hoy, le dije que no se, que me dijera el.

- Te tengo que decir algo que se que no te va a gustar – Su voz sonaba apagada. – Me asuste mucho cuando dijo eso.

- ¿Qué paso? – Dije preocupada

- Bueno sabes que no soy el único vampiro en todo el planeta tierra no?-

- Si lo se! ¿Qué paso? – Se me partió la voz

- Me llamaron de Inglaterra para combatir un clan de vampiros que está fuera de control, así que tengo que ir para proteger a las personas que están cerca del clan – Cada vez su voz bajaba mas el volumen. No sabía que decir, ¿qué iba hacer sin el? En tan poco tiempo ya se había convertido en mi vida, en mí ser. ¿Cómo paso esto?

- ¿Por qué? No es justo por un vampiro menos que no esté allá no pasará nada! – Comencé a llorar, no quería que se fuera

- No llores, yo también estoy mal hasta mas que tu – Aseguró con voz entre cortada

- Bueno y ¿cuándo te vas? – Pregunté secándome las lágrimas

- Mañana – Dijo con voz seca y amarga – Lo siento

- ¿Por qué no me habías dicho antes? –

- No sabía como hacerlo, de verdad lo siento mucho – Su voz se iba apagando poco a poco

Las lágrimas me brotaron de los ojos de nuevo, pero esta vez fue aun peor, no sabia como parar de llorar, Joe me abrazo muy fuerte tratando de consolarme pero no funcionó; nada funcionaría.

- Tranquila solo estaré allí por 3 meses nada mas -

- Te parece poco! – Llorando le dije

-Lo siento, bueno es hora de que te lleve a la casa para que descanses bien y mañana hablamos bien de esto si? –Aseguró

- Está bien vamos – Susurré

Me quedé sentada en la grama esperando a que Joe recogiera las cosas, lo quería ayudar, pero no tenía ánimos para nada, cuando Joe terminó de acomodar toda me agarro la mano para que me levantara y lo acompañara para irnos. Nos montamos en el carro sin decir ni una sola palabra, prendió el aire y lo puso al máximo tenía frío pero no le quise decir nada, no tenía ganas de hablar no tenía ganas de hacer nada, solo quedarme llorando y soñar que esto nunca hubiese pasado… Joe rompió el silencio

Llegamos – Susurró. Me bajé sin decir nada, el también se bajo pero fue tan silencioso que me di cuenta de que ya no estaba en el carro porque estaba al lado mío. Me puso la mano en la cintura y caminamos hacia la puerta, la abrí y entramos el se sentó en el sofá de la sala un poco desordenada y yo subí a cambiarme de ropa y a lavarme la cara. Agarre una camisa de rayas fucsia y blanca; y unos shorts blancos. Fui a lavarme la cara, tenía los ojos enmohecidos de tanto llorar, me eché 4 veces agua para que se me quitara la cara de tristeza que tenía pero no funcionó mucho que digamos. Bajé las escaleras y el aun estaba ahí, en el sofá descolorido. Me senté junto a el y puse me cabeza sobre su hombro, trataba de aguantar el llanto.

- No te quiero ver triste, no vale la pena. Regresaré pronto, ya te lo dije – Fue un poco mas de un susurro

- Lo se – Susurré – me levantó la cara y me besó la frente. Eso no ayudó mucho a que me sintiera mejor

- Me voy en la tarde, a las 4:00 –

- Ajá – Susurre, casi ni yo lo escuché

- Es hora de dormir, nos vemos mañana. Te quiero mucho, no lo olvides - Lo acompañe hacia la puerta y me despedí.

Mientras subía las escaleras pensaba en como sería mi vida sin el – Se me salió una lágrima – Llegué a mi cuarto y me tiré en la cama.

No dejaba de pensar en esto, se que era mentira, no podía ser verdad. Yo lo amaba aunque nunca se lo hubiese dicho, ¿por qué no se lo dije? Siempre fue un ‘Te quiero’. Que haría sin el, el es Mi vida, mi corazón, mi mundo, el es parte de mi nunca viviría sin el… No se como haré

Quisiera que Joe estuviera aquí, pero se debe de estar preparando para mañana. De pronto escuché un ''Toc-toc'' en la ventana, era Joe. ¿Que hacía alli? La abrí y deje que entrara, su cara estaba extraña, ¿acaso había llorado?

- Oye, ¿qué te pasa? - Le pregunté preocupada

- Nada, solo que te extrañaré mucho, no he dejado de pensar en eso, he tratado de ser fuerte frente a ti, pero ya no puedo más. - Nunca lo había visto llorar, pensé que los vampiros no lloraban.

- No llores por favor, me harás llorar a mi... - Ya era muy tarde para decirlo, ya estaba llorando.

- Lo siento, de verdad, es que necesitaba verte - - Nunca había sentido algo tan fuerte por alguien, solo contigo, creo que esto si es Amor...

- Lo haces más difícil sabes? No quiero perderte, y no puedes llegar en dos meses? - Pregunté

- No lo siento, supliqué para que me quedara solo 3 meses porque eran 5... - Aseguró con voz amarga

- Bueno es mejor que cinco no? - Trataba de subirle el ánimo pero no funcionaba

- Ya es tarde, ve a dormir... - Me besó la frente - Nos vemos mañana

- Quédate hasta que me duerma si? Por favor.... - Supliqué

- Está bien... - Dijo - Pero te duermes rápido -

- Claro - me acosté en la cama a ver si me daba sueño pero nada... Escuché una canción que venía de la boca de Joe, estaba cantando una canción de cuna, era la que siempre le cantaban a los bebés... Ahora me sentía como una, era ridículo...


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