martes, 4 de mayo de 2010

Cap 7 - ¿Despedidas?




Ya era de día, el sol entraba por la cortina un poco abierta, se sentía el calor en el cuarto. Tuve un sueño hermoso; era de Joe. Soñaba que todo lo que el me había dicho era mentira, que nunca se iría, que se quedaría conmigo para toda la vida. Pero todo fue un simple sueño, un simple y hermoso sueño irreal. Fui al baño a lavarme la cara y meterme a bañar. Como hacía un poco de calor me bañé con el agua casi fría. Salí del baño y busque unos blue jeans negros tubitos, y una camisa amarilla con morado, amaba esa combinación. Terminé de ponerme la ropa y bajé hacia la cocina a prepararme un pan.

Después de un rato sonó el teléfono, era mi madre; estaba llamaba para ver como estaba todo, que llegaría en 2 meses mas por cuestiones de trabajo, se que no le gustaba estar fuera, pero todo lo hacía para mantener la casa. La extrañaba, ¿pero dos meses pasan volando no? Como tres también…

¡Hija! ¿Cómo esta todo por allá? - Su voz salía del teléfono

¡Mama! Está todo muy bien, te extraño. – Dije entusiasmada

Yo también te extraño, llegaré en 2 meses, tal vez 3 lo siento… - Se sentía culpable

No mama tranquila, no te preocupes, esta bien ya sabes que te esperaré todo lo que tu quieras, ya me se cuidar sola recuerda… - Trataba de subirle el ánimo

Si lo se… Bueno lo siento Andrea tengo que trancar, necesito hacer unas llamadas muy importantes, cualquier cosa te mando un correo, por favor lo lees ¿quieres? – Parecía un regaño, ya que nunca abría los correos ni nada de eso…

Si tranquila mama – Dije

Adiós te amo mucho, cuídate – Susurró

Ya había trancado se ve que estaba muy ocupada… Pobre, ¿tendrá tiempo de descansar?

Sonó de nuevo el teléfono.

Hola – Dijo Joe con voz triste y apagada

¡JOE! – Grité

Lo siento ya me tengo que ir a Inglaterra, no me podré despedir de ti, de verdad lo siento. El punto de encuentro es muy cerca de tu casa pero no te hago venir porque hay muchos vampiros y no quiero ponerte en peligro – Fue casi un susurro

¿En donde es? – Pregunté curiosa

En el parque, un poco más adentro. Pero no vengas enserio. – Su voz estaba tan dura, no era como la de siempre, eso me puso muy triste. La última vez que le escucharía la voz y seria justamente seca y amarga…

No iré tranquilo, ¿esto ya es una despedida no? – Pregunté

Si eso creo – Respondió con un tono de voz mas bajo y con mas sequedad

Bueno, adiós te extrañaré – Susurré

Adiós, también te extrañaré, espérame – Dijo

Antes de que le dijera algo ya había trancado, las lágrimas me brotaron solas de los ojos, no podía ser verdad… No me quería despedir así de él. Decidí en ir para el parque… Agarré las llaves y salí por la puerta… El parque estaba en la esquina así que corrí todo eso. Llegué al parque... Joe dijo que era un poco mas adentro, seguí caminando, allí estaban… Eran muchos vampiros… Uno era de cabellera dorada y bronce, pálido, era fuerte… Otro era un moreno con pelo negro y enrulado, si me ponía a describir a todos nunca terminaría. De repente todos los vampiros voltearon hacia mi, Joe estaba ahí su cara era de preocupado. Yo estaba muy asustada nunca había visto tantos vampiros juntos y lo peor era que no dejaba de mirarme.

De pronto Joe salio corriendo hacia mi, no sabía por que lo hacia. Cuando veo a un vampiro correr hacia mí. Joe me quito del medio antes de que ese vampiro chocara contra mí.

¡Te lo dije! ¡Te dije que no vinieras aquí! – Me gritó muy fuerte, nunca lo vi tan preocupado, y tan molesto a la vez. No sabía que decir, me agarró por la mano y me jaló para que corriera el vampiro de cabellera dorada y bronce estaba a nuestro lado pero noté que también era para protegerme. Le quería preguntar su nombre pero el pánico no me dejaba hacer nada, casi ni podía correr, me tropezaba a cada rato, también me caía, los vampiros ya estaban lejos. Nos paramos, Joe estaba muy molesto, se notaba sin que dijera ni una sola palabra por su modo de mirar, estaba tenso.

Oye Nick, quédate aquí vigilando que yo me llevaré a Andrea a su casa – Le ordenó- Así se llamaba el vampiro; Nick.

Está bien, cualquier cosa te aviso bro. – Le aseguró – que lindos, se decían ¨Bro¨

Joe me agarró de nuevo la mano y salimos corriendo de nuevo, esta vez estaba muy apurado casi ni podía correr, no tocaba muy bien el piso. En esas me caí, me había pegado muy fuerte en la rodilla, estaba sangrando… La cara de Joe era muy extraña no decía ni una sola cosa, solo se quedó mirándome en el piso con una cara de preocupado. Ya que el no me ayudaba traté de pararme sola pero me costó mucho, Joe seguía apartado de mí, no entendía por que. ¿Será que esta muy molesto y no quiere ayudarme?

Ve a la casa, ¿puedes caminar? – Aguantaba la respiración, ¿será que cuando me caí pise algo que debí pisar? No, no había pisado nada, solo mi rodilla estaba llena de sangre, cuanto odio la sangre.

¿Qué te pasa? – Pregunte preocupada

Nada, es que… - Su voz se había cortado. Ya entendía, el problema era mi sangre, el era un vampiro… Cuando recordé todo eso me asusté mucho, traté de correr pero no podía y de nuevo me caí, Joe me levanto y me llevo en sus brazos hacia la casa.

¿Estás bien? – Pregunto preocupado

No, me duele mucho – Me acostó en el sofá

Bueno tranquila – Susurró

Los ojos me pesaban y comenzaba a verse todo borroso, no sabía si era sueño. No veía nada, escuchaba una voz que me llamaba pero no sabía como responder, es como si no tuviera boca. – ¿Estas bien?, ¿Me ves?, responde, dime algo ¿estás bien? – Susurraba la voz desconocida, no sabía quien era, hacía un eco muy fuerte en mi cabeza como para identificar quien me hablaba. Respondía pero solo lo escuchaba en mi cabeza

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